Psicología Positiva

En menos de una década, la psicología positiva ha captado la atención no sólo de la comunidad académica, sino también del público en general.

La psicología positiva es el estudio científico de lo que hace la vida digna de ser vivida. Es un llamado a que las ciencias y prácticas psicológicas a que estén tan interesadas en las fortalezas como en la debilidades, tan interesadas en construir las mejores cosas en la vida como en reparar las peores, y preocupadas por hacer la vida de las personas más llenas como con la curación de alguna patología.

En ninguna parte esta definición dice o implica que la psicología debe ignorar o descartar los problemas muy reales que la gente experimenta. En ninguna parte dice o implica que el resto de la psicología necesita ser desechada o reemplazada. El valor de la psicología positiva es complementar y ampliar la psicología centrada en el problema que ha sido dominante durante muchas décadas.

Varios truismos apuntalan la psicología positiva. En primer lugar, lo que es bueno en la vida es tan genuino como lo que es malo  y no derivativo, secundario, epifenómenal, ilusorio o sospechoso de otro modo. En segundo lugar, lo que es bueno en la vida no es simplemente la ausencia de lo que es problemático. Todos sabemos la diferencia entre no estar deprimido y saltar de la cama por la mañana con entusiasmo por el día que viene. Y en tercer lugar, una buena vida requiere su propia explicación, no simplemente una teoría del desorden que la está afectando.

La psicología positiva es la psicología – la psicología es la ciencia – y la ciencia requiere revisar las teorías contra la evidencia. En consecuencia, la psicología positiva no debe confundirse con la autoayuda no comprobada, la afirmación sin bases o la religión secular, sin importar lo bien que puedan hacernos sentir. La psicología positiva no es ni una versión reciclada del poder del pensamiento positivo ni una secuela de “el secreto”.

La psicología positiva subirá o caerá dependiendo de la ciencia en la que se basa. Hasta ahora, la ciencia muestra resultados impresionantes. Considere lo que se ha aprendido en los últimos años acerca de la buena vida psicológica:

  • La mayoría de las personas son felices.
  • La felicidad es una causa de las cosas buenas en la vida y no simplemente para un paseo feliz.
  • Las personas que están satisfechas con la vida finalmente tienen más razones para estar satisfechas, porque la felicidad lleva a resultados deseables en la escuela y el trabajo, a las relaciones sociales satisfactorias, e incluso a la buena salud y la larga vida.
  • La mayoría de las personas son resistentes.
  • La felicidad, los puntos fuertes del carácter y las buenas relaciones sociales son amortiguadores contra los efectos dañinos de decepciones y contratiempos.
  • La crisis revela el carácter.
  • Otras personas importan grandiosamente, si queremos entender lo que hace que más valga la pena vivir.
  • La religión es importante.
  • Y el trabajo también es importante si involucra al trabajador y proporciona significado y propósito.
  • El dinero contribuye cada vez menos al bienestar, pero el dinero puede comprar felicidad si se gasta en otras personas.
  • Como vía para una vida satisfactoria, la eudaimonía triunfa sobre el hedonismo.
  • El “corazón” importa más que la “cabeza”. Las escuelas enseñan explícitamente el pensamiento crítico. También deben enseñar el cuidado incondicional.
  • Los buenos días tienen características comunes: sentirse autónomo, competente y conectado con otros.
  • Se puede enseñar la buena vida.

Este último punto es especialmente importante porque significa que la felicidad no es simplemente el resultado de un giro afortunado de la ruleta genética. Hay cosas que la gente puede hacer para llevar una vida mejor. La buena vida es trabajo duro, y no hay atajos para la felicidad sostenida.

Tres caminos a la felicidad

Martin Seligman, uno de los padres de la psicología positiva propuso tres “orientaciones” para ser feliz, o tres tipos de felicidad:

1) Placer

Un individuo que lleva una vida de placer puede ser visto como maximizando las emociones positivas y minimizando las emociones negativas.

2) Compromiso

Una persona que lleva una vida de compromiso busca constantemente actividades que le permitan estar en flujo.

Flujo, acuñado por Mihály Csíkszentmihályi, es un estado de participación profunda y sin esfuerzo. Ocurre con mayor frecuencia cuando concentramos nuestra atención indivisa en actividades que son moderadamente desafiantes para nosotros. Cuando estás en el flujo, puede parecer que tu sentido del yo se desvanece y el tiempo se detiene.

Seligman recomienda que para alcanzar el flujo, usted debe identificar sus fortalezas, o las fuerzas que le son profundamente características, y aprender cómo practicarlas.

3) Significado

Un individuo que lleva una vida de significado pertenece y sirve a algo que es más grande que él. Estas entidades más grandes podrían ser familia, religión, comunidad, país o incluso ideas.

Un individuo que intenta llevar una vida plena tendría que cumplir con las tres orientaciones de la felicidad: Experimenta emociones positivas; Derivar el compromiso y la gratificación mientras ejerce sus fortalezas; Y utiliza estas fuerzas al servicio de algo más grande para obtener significado.

Algunas teorías también añaden dos elementos más de bienestar a los caminos a la Felicidad: Realización y Relaciones Positivas.

Realización

La realización implica la búsqueda del éxito, el ganar, el logro y el dominio, tanto como objetivos finales y como procesos. Seligman sostiene que muchas personas perseguirán el logro por sí mismas, aun cuando carezca de emociones positivas o de significado. Miramos a los políticos, y sabemos que esto es cierto.

Relaciones

Seligman cree que la necesidad y la tendencia hacia las relaciones está biológicamente y evolutivamente arraigada en nosotros. Las relaciones positivas son especialmente poderosas porque desempeñan un papel en el apoyo a los otros cuatro componentes del bienestar.