TDAH Adultos

El trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) se caracteriza por síntomas que incluyen la incapacidad de mantener la atención centrada en una tarea, problemas para organizar tareas, evitar cosas que requieren esfuerzo y seguirlas hasta su fin. El TDAH también puede incluir problemas con hiperactividad (inquietud, hablar excesivamente, inquietud) e impulsividad (dificultad para esperar su turno o tener paciencia, interrumpir a otros). Normalmente se trata con medicamentos estimulantes, como el metilfenidato, y con la psicoterapia.

Este recurso está enfocado a adultos.

TDAH – Trastorno de déficit de atención con hiperactividad en adultos

¿Alguna vez ha tenido problemas para concentrarse, le ha costado quedarse quieto, interrumpido a otros durante una conversación o actuado impulsivamente sin pensar en las cosas? ¿Puedes recordar las veces cuando soñabas o tuviste dificultad para concentrarte en una tarea?

La mayoría de nosotros puede imaginarse actuando de esta manera de vez en cuando. Pero para algunas personas, estos y otros comportamientos exasperantes son incontrolables, persistentes y plagan su existencia cotidiana e interfieren con su capacidad de formar amistades duraderas o tener éxito en la escuela, en casa y con una carrera.

A diferencia de un hueso roto o un cáncer, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH, también conocido como trastorno de déficit de atención o TDA) no muestra signos físicos que puedan ser detectados por una prueba de sangre u otros análisis de laboratorio. Los típicos síntomas de TDAH a menudo se superponen con los de otros trastornos físicos y psicológicos.

Las causas siguen siendo desconocidas, pero el TDAH puede ser diagnosticado y tratado eficazmente. Muchos recursos están disponibles para apoyar a las familias en el manejo de los comportamientos  cuando ocurren.

El trastorno de déficit de atención ha estado presente mucho más tiempo de lo que la mayoría de la gente se da cuenta. De hecho, esta condición parece ser similar al TDAH descrito por Hipócrates, que vivió del 460 a 370 AC. El nombre Trastorno por Déficit de Atención se introdujo por primera vez en 1980 en la tercera edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales.

En 1994 la definición fue alterada para incluir tres grupos dentro del TDAH: el tipo predominantemente hiperactivo-impulsivo, el tipo predominantemente desatento, y el tipo combinado.

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El TDAH generalmente aparece primero en la infancia, pero también puede ser diagnosticado en adultos (siempre y cuando algunos síntomas estuvieran presentes en la infancia del individuo, pero simplemente nunca se diagnosticaron).

La buena noticia es que el trastorno por déficit de atención con hiperactividad se trata fácilmente hoy en día con medicamentos y psicoterapia.

Comorbilidad

La comorbilidad es el término médico para dos o más trastornos que ocurren al mismo tiempo. En general, las personas afectadas por el TDAH a menudo tienen otros trastornos de conducta que afectan su capacidad para funcionar con éxito.

La comorbilidad del TDAH con otros trastornos se encuentra entre el 60% y el 80%.

Muchas personas con TDAH también desarrollan problemas para regular sus emociones en respuesta a su trastorno.

Investigaciones han demostrado que las personas con TDAH, tanto adultos como niños, a menudo se ven afectadas por otros problemas, como una mayor toma de riesgos, abuso de sustancias y conducta delictiva.

Mecanismos compensatorios

Como se mencionó anteriormente, muchos pacientes (especialmente aquellos que son de alto funcionamiento) desarrollarán y dependerán de mecanismos de supervivencia para superar u ocultar sus síntomas de TDAH.

Además de estrategias compensatorias, algunos pacientes dependerán inconscientemente de compañeros de trabajo o familiares en una medida inapropiada para completar tareas y cumplir con sus obligaciones.

Esto puede hacer difícil el diagnóstico. Sin embargo, hablar con alguien cercano al paciente puede ayudar a aclarar el diagnóstico.

Cómo lidiar con el TDAH en adultos

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), anteriormente conocido como TDA, puede presentar desafíos para los adultos en todas las áreas de la vida, desde organizarse en el hogar hasta alcanzar su potencial en el trabajo.

Puede ser difícil para su salud y para sus relaciones personales y en el trabajo. Sus síntomas pueden llevar a una dilación extrema, problemas para cumplir plazos y un comportamiento impulsivo. Además, puede sentir que sus amigos y familiares no comprenden a qué se enfrenta.

Afortunadamente, hay habilidades que puede aprender para ayudar a que sus síntomas de TDAH estén bajo control. Puede mejorar sus hábitos diarios, aprender a reconocer y usar sus puntos fuertes y desarrollar técnicas que lo ayuden a trabajar de manera más eficiente, aumentar la organización e interactuar mejor con los demás.

Parte de ayudarse a sí mismo también puede incluir educar a otros para ayudarlos a comprender lo que está pasando.

Sin embargo, el cambio no ocurrirá de la noche a la mañana. Estas estrategias de autoayuda para el TDAH requieren práctica, paciencia y, quizás lo más importante, una actitud positiva.

Consejos para organizarse y controlar el desorden

Los rasgos distintivos del TDAH son la falta de atención y la distracción, lo que hace que la organización sea quizás el mayor desafío al que se enfrentan los adultos con este trastorno. Si tiene TDAH en adultos, la posibilidad de organizarse, ya sea en el trabajo o en el hogar, puede hacer que se sienta abrumado.

Sin embargo, puede aprender a dividir las tareas en pasos más pequeños y seguir un enfoque sistemático de organización.

Mediante la implementación de diversas estructuras y rutinas, y el aprovechamiento de herramientas tales como planificadores diarios y recordatorios, puede configurarse para mantener la organización y controlar el desorden.

Desarrollar estructuras y buenos hábitos

Para organizar una habitación, hogar u oficina, comience categorizando sus objetos, decidiendo cuáles son necesarios y cuáles pueden almacenarse o descartarse. Para organizarse, hágase el hábito de tomar notas y escribir listas. Mantenga su estructura recientemente organizada con rutinas diarias y regulares.

Pregúntese lo que necesita a diario y encuentre recipientes de almacenamiento o armarios para cosas que no necesita. Designe áreas específicas para cosas como llaves, facturas y otros artículos que puedan perderse fácilmente. Bote las cosas que no necesita.

Use una aplicación de calendario o un planificador diario. El uso efectivo de un planificador diario o un calendario en su teléfono inteligente o computadora puede ayudarlo a recordar citas y fechas límite.

Con los calendarios electrónicos, también puede configurar recordatorios automáticos para que los eventos programados no le pasen por alto.

Use listas

Haga uso de listas y notas para realizar un seguimiento de las tareas, proyectos, fechas límite y citas programadas regularmente. Si decide usar un planificador diario, guarde todas las listas y notas dentro de él.

También tiene muchas opciones para usar en su teléfono inteligente o computadora. Busque aplicaciones o administradores de tareas.

Ocúpate de eso ahora

Puede evitar el olvido, el desorden y la postergación al archivar documentos, limpiar problemas o devolver llamadas telefónicas de inmediato, y no en el futuro.

Si una tarea puede realizarse en dos minutos o menos, hágalo en el acto, en lugar de posponerlo para más adelante.

Haz ejercicio y deportes

Esta comprobado que la actividad física ayuda con los síntomas del déficit de atención. Intenta hacer ejercicio por lo menos 30 minutos 4 a 5 veces a la semana para tener los mejores resultados.