Inteligencia

Cómo las emociones afectan tu juicio y decisiones

Escrito por Dia García

Todos tenemos emociones y estas nos ayudan a vivir cada minuto de nuestra vida. La ira, la tristeza, la felicidad, el miedo, la sorpresa y el amor son algunas de las emociones más comunes que experimenta todo ser humano.

Estas emociones juegan un papel muy importante en todos los aspectos de nuestra vida y, especialmente, en la toma de decisiones. La razón detrás de todo lo que hacemos en nuestra vida, de una forma u otra, está relacionada con las emociones. Por eso te explicamos cómo las emociones afectan tu juicio y decisiones.

Existen dos tipos de emociones: las negativas y las positivas, y estas emociones tienen efectos extremos en nuestra salud y en nuestras decisiones. Diversos estudios realizados incluso por científicos han concluido que los pensamientos y sentimientos positivos tienen un efecto curativo en el cuerpo.

Todas las enfermedades ya sean pequeñas o grandes pueden curarse a través de una mentalidad, emociones y sentimientos positivos. La mentalidad positiva de una persona puede influir en la tasa de inmunidad a la que una persona puede curarse de lesiones y enfermedades. Las emociones negativas por el contrario no solo afectan nuestra salud sino también nuestras emociones.

Todos sabemos que las personas somos criaturas emocionales y la mayoría de las veces no tomamos decisiones de manera lógica sino emocional y, por lo tanto, las decisiones tomadas emocionalmente pueden crear mucho desorden en nuestras vidas y también pueden arruinar nuestras decisiones.

Hoy te diremos a través de una pequeña lista como cada emoción en particular te influencia al momento de tomar una decisión.

La ira y la vergüenza

Una decisión tomada sobre la base de emociones intensas puede perturbar gravemente tu vida. Por lo general, las personas tomamos decisiones erróneas bajo la influencia de la ira y la vergüenza.

Bajo las emociones negativas, tomamos decisiones emocionalmente no lógicamente y estas decisiones a menudo son incorrectas, por lo tanto, debemos tomar una decisión después de superar esas emociones negativas.

Por ejemplo, al tomar la decisión de casarte debe tener cuidado, ya que tu vida estaría dependiendo de esa decisión. Si te equivocas, podrías sufrir frustración el resto de su vida.

La tristeza

Las investigaciones muestran que bajo la influencia de la tristeza (otra emoción negativa) usualmente fijamos nuestros objetivos muy bajos, comenzamos a mantener bajas nuestras expectativas y esta baja expectativa eventualmente evitará que alcancemos nuestro mayor potencial.

Por ejemplo, supongamos que hay una persona que está buscando un trabajo, pero debido a algún motivo no lo consigue, con esto esa persona comienza a sentirse triste y baja de ánimo, asimismo, esa persona comienza a sentir que tal vez no es capaz de tener un perfil alto para un buen empleo y que en su lugar debe conformarse con algunos trabajos de bajo perfil, esta emoción negativa lo influenció y lo obligó a conformarse con cosas pequeñas y le impidió explotar su potencial real.

Siempre debemos tener presente que todas estas emociones negativas son temporales por tanto es importante esperar que esta emoción pase para luego tomar una decisión con lógica sin la influencia de nuestras emociones.

Exceso de emoción

El exceso de emoción (cualquiera que esta sea) también puede obligarte a tomar decisiones erróneas, las posibilidades de que ocurra un exceso de emoción es en los momentos de felicidad.

Por ejemplo, en un matrimonio, las personas suelen tener una carga emocional grande y, por lo tanto, no piensan mucho en el dinero y están dispuestas a pagar de más, por lo que los comerciantes y minoristas se aprovechan.

De hecho, la razón por la cual las grandes tiendas utilizan luces brillantes es para que las personas encuentren sus vestidos más atractivos y sobreexcitados para que no lo piensen dos veces y lo compren al precio full sin pedir ninguna rebaja.

Desde luego que acá no te estamos diciendo que no debes sentirte feliz o emocionado. Lo que queremos resaltar es que no debes permitir que tu sobre emoción negativa o positiva te influya y termines permitiendo que esa emoción tome una decisión en tu nombre. Sé feliz y emociónate, pero también sé lógico y racional.

Las emociones desempeñan un papel vital. Por lo tanto, presta mucha atención a tus emociones, entiéndelas y aprende a reconocer tus sentimientos.

Reflexiona constantemente cómo tus sentimientos te influencian para que puedas controlarlos, por ejemplo, cuando te sientas triste y molesto en lugar de pensar o ser demasiado malo contigo mismo y los demás intentan cambiar tu estado de ánimo, miéntete a ti mismo un poco, repítete frases alentadoras como “no todo esta tan mal como creo”, o simplemente apártate de todo y de todos y respira un poco. Pero nunca tomes una decisión estando en un estado emocional.

¿Qué cosas puedes hacer para mantener tu salud mental?

Aquí otros buenos consejos que te pueden ayudar a controlar tus emociones.

Exprésate

Diversas investigaciones demuestran que las personas sanas están más felices y satisfechas porque no guardan emociones negativas en su interior. Por tanto te aconsejamos que compartas tus cosas, no te tragues todo, busca personas de confianza a quien puedas contarle tus cosas.

Medita y haz ejercicio

El ejercicio y la meditación te mantienen saludable tanto mental como físicamente y te mantiene alejado de los pensamientos y emociones negativas, en pocas palabras, te ayuda a controlar tus emociones.

Apóyate en alguien

No seas tímido ni te avergüences por pedirle ayuda a un amigo o un familiar en un momento de tristeza o ira.

Las personas que piden ayuda cuando la necesitan tienen fuerza y ​​valor para aceptar que son humanos como cualquiera y necesitan ayuda y apoyo. Pedir ayuda no es una debilidad, eso es solo un tonto mito.

Mira siempre el vaso medio lleno y no medio vacío

Trata de encontrar lo bueno en cada situación, sabemos que a veces puede ser difícil, pero haciendo esto aprenderás el significado real de la vida y la felicidad. Siempre debes contar tus bendiciones.

No te enfoques solo en la cantidad de días malos ya que es evidente que los días buenos siempre son más. Y lo más importante, recuerda que no existen problemas grandes, sino simplemente “problemas” estos no tienen un tamaño y tú los haces tan grande o tan pequeños como quieras.

En el mundo existen personas que están peores que tú, y si ellos están continuando con sus vidas ¿por qué tu no?

Acerca de

Dia García

Licenciada en Letras mención Historia del Arte, escritora creativa e investigadora con buena experiencia en escritura web.

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