Inteligencia

¿Por qué confiesan las personas inocentes?

Escrito por Franco Rodriguez

De todas las personas condenadas que han sido exoneradas por pruebas de ADN en EEUU, casi el 30 por ciento confesó crímenes que no cometieron.

¿Qué hay detrás de estas falsas confesiones?

Se descubrió que los sospechosos vulnerables, incluidos los adolescentes, las personas con discapacidades intelectuales y aquellos con enfermedades mentales, son más propensos a hacer confesiones falsas, especialmente si están bajo la presión de los interrogadores.

La policía tiene permitido mentir sobre pruebas, realizar promesas falsas y amenazar a través de tácticas sutiles pero legales.

También ha descubierto que las sesiones prolongadas de interrogatorio y el insomnio pueden llevar a personas inocentes a creer que cometieron un delito.

Un paper de de Saul Kassin (2008) analiza algunas de las razones por las que personas inocentes confiesan crímenes que no cometieron. Él describe tres tipos principales de confesiones falsas:

  • Voluntarias: la persona confiesa un crimen que no cometió sin que lo pidiera la policía.
  • Por cumplimiento: La persona confiesa un delito por inducción o por el proceso del interrogatorio policial.
  • Internalizadas: la persona confiesa un delito porque son muy vulnerables y están expuestos a tácticas sugestivas de interrogatorio donde llegan a creer que realmente cometieron el crimen.

Factores de riesgo

Situacionales

Ciertas tácticas de interrogatorio policial comúnmente empleadas pueden ejercer una influencia demasiado fuerte sobre la voluntad de una persona para confesar falsamente.

Por ejemplo, la presentación de pruebas falsas o desinformación por parte de la policía puede aumentar la disposición de una persona a confesar. Los estudios han demostrado que la introducción de pruebas falsas (“Sabemos que lo hizo porque tenemos un testigo que lo coloca en la escena del crimen”) podría aumentar la disposición de uno a firmar una confesión del 48 al 94%. Además, algunas personas incluso comienzan a creer que cometieron el crimen.

Los interrogadores policiales también son muy buenos para minimizar el crimen, para ayudar a que una persona se sienta más cómoda y dispuesta a confesar.

Pueden ofrecer simpatía o justificación moral por cometer el delito, lo que ayuda a una persona a sentirse más libre y cómoda para confesar. Tales tácticas funcionan para obtener confesiones de los culpables, pero también aumentan las falsas confesiones de los inocentes.

Vulnerabilidades

Se sugiere que algunas personas son más vulnerables en términos de su disposición que otras, lo que significa que sus personalidades son más propensas al cumplimiento y a la negociación, a fin de evitar la confrontación, el estrés o desagradar a los demás.

Algunas personas son también más sugestionables que otras, lo que significa que durante un interrogatorio la policía puede manipular a la persona a creer cosas que no pasaron. Las personas que son muy ansiosas, temerosas, deprimidas, delirantes o psicológicamente vulnerables, y las personas con retraso mental son particularmente propensas a confesar bajo presión.

También se señala que los jóvenes corren un mayor riesgo. Los jóvenes y adolescentes a menudo se involucran en conductas centradas en la gratificación e impulsividad inmediatas o a corto plazo, sin tomar en cuenta las repercusiones o consecuencias futuras. Confesar a la policía en tales situaciones puede proporcionarle a un adolescente una salida rápida de una situación estresante.

Ingenuidad

Las personas que son inocentes de cometer un delito ingenuamente creen que el sistema de justicia descubrirá la verdad en un juicio justo. Lamentablemente, esto rara vez es el caso.

Sea como sea, el sistema de justicia no está hecho para proteger a inocentes tanto como para juzgar casos y procesar personas a través del sistema lo más rápido posible.

 

Acerca de

Franco Rodriguez

Casi Graduado de Psicología. Seguidor de los últimos tratamientos e investigación para trastornos y desordenes.

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