Inteligencia

Cuál es la diferencia entre sentimientos y emociones

Escrito por Dia García

Las emociones y los sentimientos son rasgos que compartimos como humanos. Muchas personas usan los términos “sentimiento” y “emoción” como sinónimos, pero no son intercambiables.

Los expertos en la salud mental lo saben y solo así pueden tener una visión más clara para ayudar a sus pacientes. En este post pretendemos aclarar cuál es la diferencia entre sentimientos y emociones, así que quédate con nosotros.

Emociones

Comencemos por definir las emociones. Las emociones son respuestas de nivel inferior que ocurren en las regiones subcorticales del cerebro, la amígdala y las cortezas prefrontales ventromediales, creando reacciones bioquímicas en tu cuerpo que alteran tu estado físico.

Las emociones surgieron como un sistema de alarma o respuesta para producir reacciones rápidas ante amenazas, la recompensa y todo lo que ocurría a nuestro entorno.

Las reacciones emocionales están codificadas en nuestros genes, pueden variar de acuerdo al contexto y la personalidad ligeramente, pero son universalmente similares en todos los humanos e incluso en otras especies.

La amígdala juega un papel en la excitación emocional y regula la liberación de neurotransmisores esenciales para la consolidación de la memoria. Esta es la razón principal del porqué los recuerdos emocionales pueden ser más nítidos y duraderos. Las emociones son físicas e instintivas, por lo que pueden medirse objetivamente por el flujo sanguíneo, la actividad cerebral, las microexpresiones faciales y el lenguaje corporal.

Sentimientos

Los sentimientos se originan en las regiones neocorticales del cerebro, son asociaciones mentales y reacciones a las emociones, y son subjetivas influenciadas por la experiencia personal, las creencias y los recuerdos.

El sentimiento es la representación mental de lo que ocurre en tu cuerpo cuando se produce una emoción, y es el subproducto de tu cerebro que percibe y asigna significado a la emoción.

Es decir, los sentimientos son lo siguiente después de experimentar una emoción, por lo que implican un aporte cognitivo, generalmente subconsciente, y no se pueden medir con precisión.

Antonio Damasio, profesor de neurociencia en la Universidad de California con obra publicada sobre el tema, explica los sentimientos de la siguiente manera:

“Los sentimientos son experiencias mentales de estados corporales, que surgen a medida que el cerebro interpreta las emociones, estados físicos que surgen de las respuestas del cuerpo a estímulos externos. (El orden de tales eventos es: estoy amenazado, tengo miedo y siento horror)”.

La Dra. Sarah Mckay, neurocientífica explica los sentimientos así:

“Las emociones se desarrollan en el teatro del cuerpo. Los sentimientos se desarrollan en el teatro de la mente”.

En pocas palabras, los sentimientos son provocados por las emociones y coloreados por los pensamientos, recuerdos e imágenes que se han vinculado inconscientemente con esa emoción particular para cada persona.

Pero también puede funcionar al revés, es decir, solo pensar en algo amenazante puede desencadenar una respuesta de miedo emocional. Veamos cuáles son las diferencias entre sentimientos y emociones.

Cuál es la diferencia entre sentimientos y emociones

Para explicar cómo las emociones influyen en nuestra toma de decisiones, es importante entender en qué se diferencian estás de los sentimientos. En este sentido, debemos remontarnos a la obra de Charles Darwin en 1872, un estudio sobre la expresión de las emociones en animales y humanos.

En dicha obra, el autor argumentó que las emociones motivan a las personas a responder rápidamente a un estímulo de su entorno, lo que a su vez aumenta la probabilidad de supervivencia, por lo que explica que las emociones nos impulsan a reaccionar físicamente.

Así, por ejemplo, cuando nos encontramos frente a un león, experimentamos el impulso de correr.

Pero más tarde, en 1884, el psicólogo William James propuso ideas revolucionarias, aunque controvertidas, sobre las emociones y los sentimientos, en su obra “¿Qué es una emoción?”. El autor señala en su obra que como respuesta a un estímulo o experiencia, se produce una reacción fisiológica (un cambio en el estado físico: transpiración, respiración, pulso acelerado, etc.) y esta reacción genera un estado emocional.

Es decir, que si nos encontramos con un león, primero corremos y luego sentimos miedo. En ese momento, las palabras de James fueron ignoradas, sin embargo, Damasio las revisó más tarde y hoy en día sus teorías informan a la neurociencia.

Las emociones son reacciones neurofisiológicas desatadas por un estímulo externo o interno, son respuestas físicas, mientras que los sentimientos son una autopercepción de emociones específicas, siendo una expresión subjetiva de las emociones; son una respuesta mental.

Damasio define las emociones primarias como reacciones fisiológicas innatas y automáticas que, según lo propuesto por James, son producidas por un estímulo (una respuesta emocional). Estas emociones también están presentes en animales porque son respuestas básicas para la supervivencia.

El siguiente nivel es sentir la emoción conectada al estímulo original (pensamiento consciente). Las asociaciones y reacciones mentales nos permiten tener emociones más flexibles, basadas en nuestra creencia previa y experiencias subjetiva.

Gracias a esto, cuando vemos un león en el zoológico no huimos, (que sería la reacción emocional principal) y somos capaces de combinar el estímulo (león) con la situación (zoológico) para mantener la calma.

Las emociones y los sentimientos dan lugar a “marcadores somáticos”, que influyen en nuestra toma de decisiones, comprender la diferencia es vital pues lo que está en juego es nuestra supervivencia.

Los marcadores somáticos se construyen a través de la experiencia y nos permiten: predecir los resultados positivos o negativos asociados con una decisión; disminuir, a partir de esta predicción, el número de opciones antes de comenzar un análisis mental de costo / beneficio; y aumentar la eficacia y precisión de la decisión final.

Una persona que pierde sus marcadores somáticos queda atrapada en un circuito cerrado tratando de analizar una decisión racional que para cualquiera sería muy simple. Básicamente carece del empuje emocional necesario para tomar una decisión.

Comprender estas diferencias nos puede ayudar a dirigir nuestras vidas mejor. Comprender tus emociones y manejar tus sentimientos con un pensamiento consciente para que no se apoderen de tu cerebro, secundado por acciones conscientes, puede transformar tu cerebro a través de la neuroplasticidad, la capacidad científicamente probada de tu cerebro para cambiar la forma y la función con base en la repetida emoción, pensamiento y comportamiento.

Acerca de

Dia García

Licenciada en Letras mención Historia del Arte, escritora creativa e investigadora con buena experiencia en escritura web.

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