Inteligencia

Lo bueno y lo malo de los chismes

Escrito por Dia García

Todos chismean, incluso las personas que aseguran que no lo hacen. El chisme o charla trivial es una actividad común de los seres humanos, la revista Psicología social y Ciencia de la personalidad encontró que la persona típica  pasa unos 52 minutos al día chismeando.

Pero no se trata de que susurren algo al oído de sus amigos, sino de que comparten información de las personas que le rodean.

El chisme se define como hablar de una persona que no está presente. Así que no se trata necesariamente de difundir rumores maliciosos o historias embarazosas, solo compartir información.

La pregunta es ¿por qué gastamos tanto tiempo de nuestro día hablando detalles triviales y a veces innecesarios (maliciosos o no) de otras personas? Intentaremos responderlo en este post sobre lo bueno y lo malo de los chismes.

Por qué te encanta el chisme

Según Mark Leary, PhD, profesor de psicología y neurociencia en la Universidad de Duke que se especializa en psicología social y personal, el chisme nos encanta porque es un instinto humano fundamental. Nuestras vidas están profundamente arraigadas en grupos y dependemos de las personas de nuestro grupo para sobrevivir.

“A la luz de eso, [los seres humanos] necesitan tener tanta información como sea posible acerca de las personas que los rodean para saber cómo son otras personas, en quién se puede y no se puede confiar, quién rompe las reglas del grupo, quién es amigo de quién, cuáles son las personalidades y puntos de vista de otras personas, y así sucesivamente”, dice Leary.

Aún las personas más hurañas viven en grupos. Dependes de tu familia para el amor y la compasión y en algunos casos para la vivienda y la comida. De tus amigos dependes para la interacción social y el compañerismo.

Dependes de tu empleador para obtener dinero, seguridad social, etc. Y asimismo, todas estas personas de estos grupos cuentan contigo de alguna manera.

Cotillear para sobrevivir es tan antiguo como la humanidad misma. Los humanos prehistóricos confiaban en otros miembros de su tribu para la comida, el refugio y la protección.

Si el miembro que generalmente buscaba tu comida se enfermaba repentinamente y no podía cazar, podrías morir de hambre si nadie te informaba que esa persona estaba enferma. Si el chisme de su enfermedad se propagaba, no te enterabas de que debías buscar otra fuente de alimento.

Y el chisme no solo revela información de la persona sobre la que se habla, sino también de la que está hablando. De acuerdo con el especialista en psicología, con el chisme “Puedo aprender cosas acerca de tus actitudes, creencias y formas de tratar con las personas al ver a quién y de qué habla. Incluso si no me apunto, solo escuchar a la gente chismear me dice cosas sobre lo que piensan que es importante, si se puede confiar en ellos para guardar secretos, y así sucesivamente”.

Y al unirte al chisme también puedes fortalecer tus lazos sociales. Según un estudio de 2014 publicado en la revista Psychological Science, el chisme mejora la cooperación de un grupo y hace que los miembros sean menos egoístas. El mismo estudio señala que el chisme puede servir como una forma de identificar y aislar a los miembros no confiables del grupo.

Entonces, el chisme no solo es una forma de instinto de supervivencia, sino que además fortalece los lazos y nos ayuda en la conformación de nuestras relaciones sociales. Pero veamos qué es lo bueno y lo malo de los chismes.

Lo bueno y lo malo de los chismes

El chisme puede ser muy bueno, incluso saludable, pero existe también un lado oscuro de los rumores que puede hacer mucho daño. Veamos ambas caras de la moneda.

Lo bueno

A los 5 años, ya somos chismosos experimentados. Y a pesar de la mala reputación de los chismes, tan solo del 3 al 4 %, es en realidad maliciosa. E incluso esa porción puede unir a las personas. Investigadores de la Universidad de Texas y de la Universidad de Oklahoma descubrieron que si dos personas comparten sentimientos negativos sobre una tercera persona, es probable que se sientan más cerca de lo que lo harían si ambos se sintieran bien respecto a él o ella.

También el chisme puede hacernos mejores personas, al menos así lo informa un equipo de investigadores holandeses que descubrieron que escuchar chismes sobre otros hizo a los sujetos de investigación más reflexivos.

Mientras tanto, los chismes positivos inspiraron esfuerzos de superación personal y los chismes negativos hicieron que las personas se sintieran más orgullosas de sí mismas.

Finalmente, el antropólogo y psicólogo evolutivo Robin Dunbar afirma en sus estudios que la charla ociosa con y sobre otros les dio a los humanos primitivos un sentido de identidad compartida y los ayudó a tomar conciencia de su entorno, incubando así el complejo funcionamiento superior.

Lo malo

El Talmud lo describe como una “lengua de tres puntas” que mata a tres personas: el narrador, el oyente y la persona sobre la que se cotillea. “Algunos chismes tienen consecuencias negativas para el objetivo”, dice Leary, “y algunos pueden tener consecuencias negativas para el chismoso, como si el objetivo se entera, o si los oyentes concluyen que el chismoso es un entrometido poco confiable que no puede molestar en su o su propio negocio”.

Los chismes pueden tener muchos efectos secundarios adversos; pueden aumentar el conflicto y disminuir la moral, resultar en relaciones tensas y romper la confianza dentro de un grupo.

Los chismes también son la muerte del trabajo en equipo cuando el grupo se divide en grupos y los empleados comienzan a negarse a trabajar con otros. También las personas, al invertir tanto tiempo en el chisme, no se concentran en su trabajo, en su vida familiar, en cultivar las amistades de otra manera, etc.

Según Leary, “en el fondo, es importante compartir información sobre otras personas”, pero como todo en exceso es malo, aunque el chisme es saludable, no es nada saludable enfocar la existencia en torno al chisme y que este se convierta en tu actividad social principal.

Acerca de

Dia García

Licenciada en Letras mención Historia del Arte, escritora creativa e investigadora con buena experiencia en escritura web.

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