Pareja Relaciones

Cómo la codependencia puede arruinar relaciones

Escrito por Dia García

El amor mutuo y sostenido, a menudo no es posible cuando al menos una de las dos partes es codependiente de la otra. Para que la relación tenga al menos oportunidad de ser feliz y duradera, debe estar libre de codependencia emocional, es decir, de esa adicción insana hacia el otro.

Intentaremos explicar detenidamente cómo la codependencia puede arruinar relaciones de forma infalible.

Codependencia y relaciones

La codependencia consiste en echar sobre los hombros de la otra persona nuestra felicidad, tristeza, frustraciones, etc. es decir, en darle tal relevancia a su presencia en nuestras vidas que le terminamos responsabilizando de quiénes somos y cómo cada cosa nos afecta.

La codependencia emocional es una relación patológica que podemos sostener no solo con una pareja, sino con nuestra madre, padre, hermanos, amigos, etc. En cualquier contexto, la persona codependiente siente que necesita del otro para seguir viviendo, no percibe a la otra persona como un individuo sino como parte de sí misma.

La dependencia es más que el mero deseo de estar con alguien, tiene más que ver con pensar que la otra persona es esencial e insustituible, y que está vinculada a nuestro bienestar, es decir, sin que la otra persona no esté o no haga lo que queremos, no podemos sentirnos bien.

Su presencia en nuestras vidas es una necesidad primaria y pensar de esta manera desemboca en celos, manipulación, sentimientos posesivos, exigencias, intransigencias, peleas, etc. Es así como empezamos a desgastar a la otra persona.

Y cuando no solo una de las partes es dependiente sino las dos, la relación se torna tormentosa, con un juego de poder interminable gobernado por la manipulación. Pero por lo general, en  una relación codependiente existe un miembro dependiente cuya felicidad depende de que su pareja esté a su lado y no lo abandone.

Cómo la codependencia puede arruinar las relaciones

La codependencia es muy dañina para las relaciones, pero si quieres saber cómo exactamente socava la estabilidad emocional de las relaciones (de pareja, familia o amigos) aquí exponemos algunas formas.

La codependencia daña tu autoestima

Las personas dependientes tienen baja autoestima, no se aman ni confían lo suficiente en sí mismas. Por tanto, necesitan agradar a los demás para sentirse valoradas.

Este tipo de comportamiento viene a raíz de un trauma infantil, por lo general las personas dependientes han sido abandonadas o no recibían la atención suficiente en la infancia, ni reafirmación de sus padres. Así que han desarrollado una visión distorsionada de sí mimas sintiéndose no amadas, avergonzadas, sin valor, etc.

Sensación permanente de soledad

Lo codependientes exigen y desgastan demasiado rápido a sus parejas o amigos, porque se sienten muy solos y quieren llenar ese vacío con las atenciones y mimos de terceros.

Es un problema que la persona debería resolver a través del autocuidado, pero termina por responsabilizar a los demás de sus propias emociones. Una persona que aun recibiendo todas las atenciones sigue sintiéndose sola, hace que quien le proporciona afecto se sienta desmotivado y cansado rápidamente.

Exigen que satisfagan sus necesidades

Las personas dependientes necesitan sentirse seguras como un niño en el regazo de su madre, y para ello buscarán que se satisfagan a toda costa sus necesidades.

Priorizará sus problemas por encima de los de los demás y muchas veces hasta ignorará las necesidades de los otros. Es por eso que las personas dependientes pueden ser todo un desafío y la pareja puede sentirse frustrada por no poder satisfacer esas necesidades todo el tiempo.

Las personas codependientes pueden llegar a ser narcisistas en este sentido, es decir, pueden caer en solo preocuparse por sus necesidades y manipular emocionalmente a la otra persona para conseguir exactamente lo que quieren.

Visión deformada de la responsabilidad

Los codependientes creen que su bienestar es responsabilidad de otro. No aceptan los límites con facilidad porque tienen una visión distorsionada de la responsabilidad.

Pero esto nuevamente no es culpa suya, sino que aprendieron mal estos conceptos durante la infancia. Puede que estando pequeños se sintieron responsables de las acciones de sus padres y se culparon por cómo actuaron o reaccionaron.

Como codependiente piensas que si eres de cierta forma o haces ciertas cosas, puedes ser digno de amor y respeto. Entonces, la persona dependiente comienza a sufrir de ansiedad porque le importa demasiado lo que tenga para decir o pensar la otra persona. Es así como se mantienen en relaciones no saludables aprisionadas durante años, teniendo la llave en la mano.

Siguen dando, esperando que la persona cambie en lugar de aceptar la realidad de la situación.

Pensar que algún día la otra persona cambiará es un problema común. La aceptación es clave. Tal vez la otra persona no esté dispuesta a responsabilizarse y hacer los cambios necesarios.

Ejemplos de relaciones codependientes

A veces no es fácil discernir cuando hemos caído en la codependencia. Pero los ejemplos lo expresan mejor.

  • Tu enfoque siempre está puesto en tu pareja, no en ti mismo, aun cuando no te das cuenta. Si vas a comprar una prenda de vestir piensas si le gustará a tu pareja antes que a ti. Tus horarios están dispuestos en función de tu pareja y no de tu vida personal y tus proyectos propios. Tus sueños llegan hasta donde coinciden con el estilo de vida y las decisiones de tu pareja.
  • Si tu pareja tiene un mal día, después de saberlo el tuyo es aún peor. Por alguna razón todos los problemas terminan en ti, aunque no empiecen contigo, te sientes aludido, responsable y te victimizas cuando no deberías.
  • Asimismo, tu pareja, familia o amigos son responsables de tu bienestar. No importa qué tan bien te haya ido en los últimos días, un mal comentario, un descuido o un enfado por parte de ellos puede hacerte trizas. Tu bienestar se encuentra anclado a ellos y no a ti mismo, sus acciones o inacciones determinan tus emociones.
  • Consciente o inconscientemente buscas controlar a la otra persona. Esta otra persona es la administradora de tu seguridad y felicidad, por tanto, necesitas mantenerla muy cerca de ti y enfocada en ti mismo para no perder ese suministro.

Acerca de

Dia García

Licenciada en Letras mención Historia del Arte, escritora creativa e investigadora con buena experiencia en escritura web.

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