Terapia

Cómo superar el complejo de inferioridad

Escrito por Dia García

¿Alguna vez te has sentido inferior a los demás? Es normal. Todos nosotros en algún momento de nuestras vidas hemos sentido lo mismo. Al crecer, vimos a otros niños que se desempeñaban mejor que nosotros en la clase. Niños que practicaban bien los deportes. Niños que fueron amados por todos. Nos pusimos celosos. Nos sentimos inferiores a ellos. Constantemente nos comparábamos con ellos.

Casi todo el mundo ha experimentado eso en su infancia. Pero, ¿todavía sientes lo mismo por los demás? ¿Analizas constantemente las situaciones y las personas que te rodean? ¿Te sientes inútil? Entonces probablemente tengas un complejo de inferioridad.

¿Qué es el complejo de inferioridad?

Es un sentimiento de no estar a la altura de los estándares, falta de autoestima y una duda constante sobre uno mismo. Estas personas están demasiado preocupadas por lo que otros piensan de ellas. Constantemente se comparan con los demás.

Como resultado, comienzan a evitar a las personas. Se vuelven asociales. Se etiquetan a sí mismos como fallas y evitan situaciones desafiantes para evitar fallas. Desarrollan sus propias formas de responder a situaciones, a menudo respaldadas por un mecanismo de defensa.

Ahora surge la pregunta de si esto es curable. Sí lo es. A menudo, algunas sesiones de terapia pueden ayudarte a deshacerse del complejo. Estas sesiones exploran los orígenes de tus creencias y nociones y te ayudan a reescribir tus creencias.

¿Cómo se manifiesta el complejo de inferioridad?

El sentimiento de inferioridad no es una enfermedad, es más bien un estimulante para el esfuerzo y el desarrollo normal y saludable. Se convierte en una condición patológica solo cuando la sensación de insuficiencia abruma al individuo y, lejos de estimularlo a una actividad útil, lo deprime y lo incapacita para desarrollarse.

Las personas pueden sentirse inadecuadas y carentes por una razón totalmente diferente.

Algunas causas probables son las siguientes:

  • Padres negligentes, demasiado críticos o avergonzados.
  • Bullying, exposición a mensajes negativos en los medios, experiencias sociales negativas.
  • Nivel socioeconómico bajo.
  • Desánimo o fracaso. No puede alcanzar los objetivos que se propuso, ya sean realistas o poco realistas.
  • Cuando te sientes acosado por tu familia, pareja o compañeros de trabajo.
  • El complejo de inferioridad se asocia con baja autoestima, baja autoestima o antecedentes de síntomas de depresión.
  • La necesidad de la perfección.
  • Alguien que es propenso a comportamientos de búsqueda de atención y aprobación puede ser más susceptible.

Signos del complejo de inferioridad

Lo aceptes o no, es un hecho que la forma en que pensamos, o actuamos está guiada por los complejos que tenemos, ya sean de superioridad o inferioridad.

Cuando un complejo de inferioridad está en pleno efecto, puede afectar el desempeño de un individuo y también su autoestima.

Los procesos psicológicos y emocionales inconscientes pueden interrumpir el aprendizaje cognitivo de los estudiantes, y las asociaciones de recuerdos con tonos de sentimiento “cargados negativamente” pueden descarrilar el proceso de aprendizaje.

  • Falta de confianza en sí mismo.
  • Aislamiento de los demás.
  • No haces contacto visual.
  • Puedes intentar controlar, culpar o dañar a otras personas.
  • Es posible que no puedas aceptar cumplidos.
  • Te sientes inútil.
  • Baja motivación y autoeficacia, malas estrategias de aprendizaje auto dirigido y sensación de inseguridad o ansiedad.
  • Te sientes sensible a las críticas. Incluso la crítica constructiva te hará sentir atacado y generará sentimientos de auto desprecio o vergüenza.
  • Puedes experimentar sentimientos de ansiedad, renuencia a confiar en los demás, baja autoestima y miedo al rechazo.
  • Te imaginas un juicio negativo. Tu suposición predeterminada será que a otras personas no les agradas o piensan que eres valioso, sin importar lo que digan lo contrario.
  • Experimentarás sentimientos de celos y melancolía cuando veas las experiencias felices de otras personas.
  • Te sientes sumiso. Rara vez te defenderás a sí mismo (o su punto de vista) y tendrás dificultades para hacer valer tus necesidades.
  • Intentas convertirte en un perfeccionista. Si algo no es perfecto, crees que es un fracaso.

Cómo solucionar un poco todo esto

Otra buena noticia es que tú mismo superas por completo el complejo de inferioridad. Lo que debes hacer es seguir estas cinco estrategias.

Practícalas de manera constante y comenzarás a notar la diferencia. Echemos un vistazo a estas estrategias.

Desarrolla la confianza en ti mismo

Trátate mejor. Actúa con confianza. Haz lo que amas. Abrázate a ti mismo. ¿Hay algo en tu cuerpo en lo que no te sientas seguro? ¿Quizás tu sonrisa, tu nariz o tu cabello? El truco aquí es aceptarte a ti mismo tal como eres o hacer algo al respecto.

Rodéate de personas que te eleven

Es importante darte cuenta de que tu complejo de inferioridad puede estar vinculado a las personas que te rodean. Pueden ser tus familiares, tus amigos de la universidad, tus hermanos o tus colegas. Analice tus interacciones con ellos

Una vez que seas capaz de identificar a las personas que intentan derribarte, no correspondas con tus sentimientos o no te animen mucho, empieza a distanciarte de ellas.

Busca personas que sean positivas, que te eleven y que saquen a relucir la mejor versión de ti mismo. Esfuérzate por desarrollar una relación con ellos.

Deja de preocuparte por lo que piensan los demás

Una de las principales causas de los complejos de inferioridad es pensar constantemente en lo que los demás piensan de nosotros. Buscamos su validación para cada acción nuestra. A veces pensamos en sus acciones, mientras que a veces imaginamos lo que piensan.

Desasóciate de sus juicios. En última instancia, lo que importa es tu opinión sobre ti mismo. Cuando nos sentimos bien con nosotros mismos, los demás se sienten bien con nosotros mismos.

No seas duro contigo mismo

No hay absolutamente ninguna necesidad de ser duro contigo mismo. Practica el cuidado personal. Ámate a ti mismo.

Sé amable contigo mismo. No analices demasiado las situaciones. No esperes que todo cambie de la noche a la mañana. Date tiempo para curarte.

Charla contigo mismo

Practica el diálogo interno positivo ¡Anímate! Felicítate por todos los buenos rasgos que tienes. Las personas que tienen un complejo de inferioridad tienden a hablar consigo mismas negativamente. Trata de cambiar el tono y las palabras que usas.

Acerca de

Dia García

Licenciada en Letras mención Historia del Arte, escritora creativa e investigadora con buena experiencia en escritura web.

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