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Guardar secretos puede ser dañino para tu familia

Escrito por Dia García

Sabes tan bien como nosotros que la sinceridad absoluta no existe. Nos cuesta ser transparentes, al menos en algunos momentos de nuestras vidas. De hecho, con el paso de los años cuando sacamos cuentas nos encontramos con que guardamos en nuestro interior una pila enorme de secretos y mentiras justificados en cualquier tontería del momento.

Aquí no vamos a decirte que no debes mentir o guardar secretos. Sin embargo, el problema es que guardar secretos puede ser dañino para ti y tu familia y en el siguiente post te explicaremos por qué.

Al parecer los secretos duelen. Así lo han dejado claro diversas investigaciones que indica que los secretos se asocian con menor grado de bienestar, una mala salud y relaciones menos satisfactorias.

Asimismo se ha relacionado el secreto con el aumento de la ansiedad, la depresión, los síntomas de mala salud e incluso la progresión más rápida de las enfermedades. Para esto hay una explicación aparentemente obvia, y es que ocultar secretos es un trabajo duro.

Tienes que vigilar lo que dices. Si se te pregunta acerca de algo relacionado con el secreto, debes tener cuidado de no cometer errores. Esto podría requerir evasión o incluso engaño. Y desde luego, la vigilancia constante y el ocultamiento pueden ser agotadores.

Sin embargo, una nueva investigación sugiere que, después de todo, el daño de los secretos no proviene realmente de la ocultación sino del hecho que hay que vivir con él y pensar en ello constantemente, algo que puede desencadenar diversos efectos negativos.

Efectos

Tener un secreto puede causarnos problemas graves a nuestro bienestar a parte de hacernos sentir poco auténticos. A continuación te dejamos algunos de los efectos negativos que te puede traer guardar tantos secretos.

  • Sentimiento de soledad.
  • Aislamiento.
  • Inautenticidad.
  • Ansiedad.
  • Agotamiento mental y físico.
  • Ritmo cardiaco acelerado de un momento a otro.
  • Estrés.
  • Sensación de culpabilidad aunque no hayas hecho nada malo.
  • Enfermedades cardiacas y hormonales.
  • Tensión muscular.
  • Recurrentes dolores de cabeza.
  • Problemas para dormir.
  • Problemas para concentrarte.

Todos esto efectos tienden a desaparecer casi por completo cuando le confías tus secretos a alguien. Por tanto te invitamos a no ahogarte solo con tus secretos sino sacar todo lo que llevas por dentro con alguien en quien confíes plenamente y que sabes que no te va a juzgar.

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La mayoría del tiempo justificamos los secretos. Pensamos que es la mejor solución para evitar malas caras, reacciones tristes, decepciones y demás.

De hecho, creemos que con esto estamos ayudando a nuestros seres amados evitándoles todos estos malos sentimientos cuando en realidad lo que estamos haciendo es encubrir nuestros errores o simplemente ocultarles una verdad que puede que en el fututo la persona igualmente descubra y te veas en un aprieto mucho mayor por ser la única persona que sabía del asunto.

No obstante, estos secretos causan mucho más mal que bien dentro de una familia y a continuación te decimos las consecuencias que tienen los secretos en tu hogar:

Los secretos pueden destruir matrimonios y todo tipo de relaciones

Mantener secretos dentro de un matrimonio, o cualquier relación importante con un adulto, puede causar una interrupción en la comunicación. Este vínculo entre los adultos puede ser dañado irreparablemente ocasionando una separación definitiva.

Muchas parejas acostumbran tener secretos, a veces porque piensan que su pareja no le entenderá y otras porque saben que revelar ese secreto supone un conflicto y si de algo estamos seguros la mayoría de las personas es que odiamos las discusiones.

Sin embargo, las consecuencias de estos secretos pueden traer más problemas que soluciones.

Los secretos pueden afectar la vida de los niños

Debes pensarlo dos veces antes de mantenerles secretos a los niños. Los niños son extremadamente perceptivos y pueden sentirse alarmados o ansiosos si perciben que se les está ocultando algo de naturaleza serosa.

El escenario más dañino, como suele ser el caso, sería si uno o más niños en la familia creen que de alguna manera son personalmente responsables de cualquier problema que esté ocurriendo en el hogar.

Sabemos que no son responsables de nada, pero ellos creerán que sí, y si por ejemplo el secreto es que los padres se están separando, el niño sentirá que tiene la culpa de dicha separación, algo que puede afectarlo por muchísimo tiempo.

Los secretos puedes causar sospecha y resentimiento a todos los involucrados

Tener secretos dentro de una familia puede despertar sentimientos de sospecha y resentimiento entre los miembros de la familia. A todos nos gustaría creer que se puede confiar en los más cercanos a nosotros, que los que amamos y respetamos dicen lo que quieren decir y que lo que dicen es veraz.

La confianza se ve gravemente comprometida cuando los miembros de la familia descubren que se les ha ocultado un secreto, especialmente uno que está compuesto por toda una red de mentiras.

Esto por supuesto desencadena otra clase de problemas como enemistades, peleas y discusiones, enojos, tristeza y por supuesto mucha decepción.

Los secretos pueden crear un falso sentido de la realidad en tu hogar

Mantener secretos dentro de una familia puede crear un falso sentido de la realidad, especialmente entre los niños. Los niños aprenden sobre el mundo de los adultos en sus vidas.

Cuando finalmente se cuenta la verdad, ya sea por un padre, o incluso peor por alguien fuera de la familia, su mundo puede sentirse destrozado. El impacto de los secretos en los niños puede resultar muy profundo, sin importar la edad.

Los padres que habitualmente ocultan secretos a sus hijos deben tener en cuenta la posibilidad de que ese comportamiento pueda repetirse en las generaciones futuras.

Los secretos pueden causar daño a todos los miembros de la familia

Mantener secretos traumáticos puede resultar en un estrés y una culpa excesiva para la persona que lleva la carga, incluso cuando se piensa que el silencio es la mejor opción posible para todos los involucrados.

Los síntomas físicos, como la ansiedad, los dolores de cabeza, los dolores de espalda y los problemas digestivos, pueden ocurrir cuando los secretos perturbadores se internalizan, en lugar de compartirse, especialmente durante un largo período de tiempo.

Las personas que albergan tal malestar a menudo recurren al alcohol u otras sustancias adictivas para enmascarar su dolor. Es importante recordar que tanto la persona que guarda el secreto como los que viven con quien los guarda, incluidos los niños pequeños, pueden experimentar problemas físicos y de salud mental similares.

Acerca de

Dia García

Licenciada en Letras mención Historia del Arte, escritora creativa e investigadora con buena experiencia en escritura web.

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