Inteligencia

Los peores y mejores mecanismos de defensa

Escrito por Franco Rodriguez

Cuando piensas en los mecanismos de defensa, probablemente recuerdes lo que aprendiste sobre Freud, y probablemente puedas enumerar muchos de ellos de la cabeza. Términos como “represión”, “negación” e incluso “formación reactiva” ahora forman parte de la lengua popular.

No estamos tratando de protegernos de los deseos traviesos, sino de la baja autoestima y los sentimientos de decepción en nosotros mismos. Las emociones negativas que experimentamos, como la ansiedad y la depresión, surgen de las llamadas creencias irracionales de que debemos ser perfectos, más que reprochables y, sobre todo, amados.

Por ejemplo, puedes percibir correctamente que a alguien no le gustas. Esto te llevará a sentirte triste, según la teoría, cuando también tienes la creencia irracional de que debes ser amado por todos.

Los mecanismos de defensa, también distorsionan, niegan o falsifican las percepciones de la realidad.

Estos son los mecanismos de defensa más conocidos, ordenados de peor a mejor.

1. La represión

Este es el mecanismo de defensa fundamental en la teoría freudiana: lo que olvidas no puede hacerte daño.

La represión no involucra tus impulsos no deseados, sino las creencias irracionales (“todos deben amarme”) que operan por debajo de tu conciencia.

Una vez que estas creencias irracionales llegan a tu conciencia, tú (o tu terapeuta) pueden desafiar y cambiar tus pensamientos.

2. Proyección

En la proyección, tomas lo que crees que son impulsos inaceptables y literalmente “proyectas” (o se los atribuyes) a otros.

En la teoría freudiana, estos son deseos ilícitos, o son ideas sobre nosotros mismos que no podemos aceptar.

La razón por la que son inaceptables es que reflejan negativamente cómo sientes que “debería” ser. Tal vez si estás plagado por la creencia de que la sexualidad es mala debido a una educación demasiado dura. Si tienes pensamientos lujuriosos, significa que eres una persona “terrible”.

Puedes superar los resultados de esta proyección cambiando su creencia irracional (toda la sexualidad es mala) con una creencia racional (está bien tener sentimientos sexuales).

3. Desplazamiento

La transferencia de sus sentimientos inaceptables hacia alguien que se supone que debes amar (o quizás tener miedo) hacia un objetivo más seguro es el sello distintivo del desplazamiento.

El ejemplo clásico es que tu jefe te trata mal, por lo que vas a casa y expresas tu ira gritándole a alguien de tu familia.

Usas el desplazamiento porque consideras que tu tratamiento fue injusto. Ser tratado injustamente no es correcto. De hecho, es lo peor que te puede pasar. Debido a que es lo peor que puede pasar y porque es injusto (incluso si no lo es), entonces ocurrirá un desplazamiento. Esta reacción solo empeora las cosas y no hace nada para cambiar la situación en el trabajo.

Para superar la necesidad de desplazamiento es necesario desafiar la creencia de que siempre debe recibir un trato justo. También puedes cambiar tu reacción definiéndola no como ira, sino como frustración.

Si puedes hacer esto, no te enojará con las personas que no tienen nada que ver con tu situación en el trabajo.

4. Racionalización

En este mecanismo de defensa, usa una excusa para justificar una experiencia que te refleja negativamente.

Aunque sabes que estás usando una excusa, no te das cuenta de que lo estás haciendo. Puedes superar la necesidad de este mecanismo de defensa al no necesitar excusas, o ser capaz de “manejar la verdad”.

Es posible que hayas fallado en algo, hayas olvidado una tarea importante o hayas llegado tarde, pero en lugar de inventar un sin fin razones para exonerarte, acepta el hecho de que de vez en cuando, incluso las personas buenas hacen algo malo.

5. Formación reactiva

La idea básica detrás de este mecanismo de defensa bastante tortuoso es que conviertes tus impulsos inaceptables en su opuesto: el individuo obsesionado con el sexo se convierte en un mojigato.

No son los impulsos sexuales negativos los que te hacen usar este mecanismo, sino la creencia irracional de que incluso tus sentimientos normales de enojo o preocupación son completamente inaceptables.

La formación reactiva se convierte en una forma de proteger tu autoestima, pero no una muy productiva.

6. Negación

La negación clásica significa que niegas tener impulsos negativos o dañinos. Si lo hicieras, serías abrumado por la ansiedad.

Estar protegido de la realidad podría permitirte sentirte mejor, pero es mejor aceptar la verdad. Es posible que necesites ayuda para hacer esto, y se cree que la mejor manera es poner la conciencia de una persona gradualmente en línea con la realidad.

7. Regresión

La visión freudiana de la regresión es que cuando estás estresado, vuelves a una etapa psicosexual anterior cuando te sientes más feliz y seguro (piensa en un niño en edad preescolar que se chupa el dedo).

La forma de salir de este mecanismo de defensa es entender que solo te estás bloqueando más cuando te comportas de una manera infantil. Reconocer que las situaciones pueden ser frustrantes y luego darte permiso para sentirte frustrado te permitirá manejar esos sentimientos negativos sin tener que regresar a tu infancia.

8. Intelectualización

Al igual que la racionalización, en la intelectualización encuentra una razón para explicar los resultados negativos de un evento o encuentro.

Considera esta situación: Rompes tu plato de mantequilla favorito. Sin embargo, en lugar de permitirte enojarte temporalmente, te alejas por completo y solo pones la mantequilla en otra cosa.

Experimentar enojo, cuando es apropiado, es una respuesta saludable a esta situación.

9. Sublimación

En la visión freudiana, la sublimación es quizás el más saludable de todos los mecanismos de defensa.

Toma impulsos inaceptables, el clásico es el deseo sexual dirigido a un objetivo inapropiado, y los convierte en comportamientos que no causarán problemas, e incluso pueden hacer algo bueno.

Usualmente no se considera que la sublimación sea un mecanismo de defensa dañino porque nos permite ser contribuyentes productivos a la sociedad.

Escribimos poesía, tocamos música y perseguimos hazañas porque estamos haciendo que nuestra energía sexual sea útil.

Acerca de

Franco Rodriguez

Casi Graduado de Psicología. Seguidor de los últimos tratamientos e investigación para trastornos y desordenes.

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