Terapia

Cómo saber si eres masoquista y cómo solucionarlo

Escrito por Dia García

¿Tiendes a ser muy duro contigo mismo? ¿Desea vengarte en secreto de todas las personas que te han menospreciado, pero te aferras al resentimiento en lugar de hacer algo al respecto? ¿Sueles trabajar sin descanso, incluso hasta el agotamiento? Estos comportamientos son rasgos de una personalidad masoquista.

Pero presta atención porque por masoquista no nos referimos al sadomasoquismo sexual (donde uno es el dominante, y el otro el sumiso). Desde una perspectiva psicológica, los comportamientos autodestructivos son de una persona masoquista.

En otras palabras, los masoquistas suelen infringirse dolor y causarse cierto grado de humillación. En el siguiente post te diremos cómo saber si eres masoquista y cómo solucionarlo.

La estructura de la personalidad masoquista también se le conoce como personalidad autodestructiva. Las raíces de esta estructura de personalidad provienen de una “batalla de voluntad” entre el niño en desarrollo y los padres que controlan demasiado. Aquí, los padres buscan retener el control a toda costa. Requieren obediencia y cumplimiento en todo momento.

No hay espacio para que el niño exprese sus propias opiniones y necesidades. El amor está condicionado a que el pequeño sea bueno. Llevado a los extremos, los padres pueden abusar, castigar y humillar al niño, amenazando con abandonarlo o castigarlo si el niño se pasa de algún limite que ellos hayan impuesto.

Crecer así puede tener un profundo impacto ya que los niños pueden aferrarse a sus heridas, deseando vengarse de sus padres pero sin el poder para hacerlo. Cualquier intento de venganza se realiza de forma furtiva o pasiva agresiva.

El comportamiento intrusivo o crítico de los padres puede convertirse en la voz interna de un crítico interno que intimida. Los masoquistas como adultos también pueden ser increíblemente obedientes, perder el contacto con su creatividad y elegir trabajos que sean exigentes pero aburridos.

Señales de una persona es masoquista

Afortunadamente existen algunas señales que te permiten evaluarte a ti mismo o evaluar a otra persona para determinar si eres o si alguna persona es masoquista. No es muy difícil pero debes prestar mucha atención a estas señales pues si logras dar positivo tendrás que buscar ayuda de inmediato, y si no se trata de ti sino de alguna persona que conozcas, será tu misión ayudarla para que salga de esa cárcel en la que se encuentra. A continuación te presentamos las señales para saber si se es o no masoquista.

  • Trabajas hasta el punto de agotamiento solo para alcanzar tus objetivos. Esto es abusivo para uno mismo, ya que te esfuerzas hasta tus límites y más allá.
  • Te sientes humillado por dentro, y recuerdas lo que sufriste en el pasado, pero tomas medidas adicionales para nunca mostrarles a los demás cómo te sientes realmente.
  • Te sientes no amado en el mundo y recuerdas que siempre has tenido que trabajar un poco más para ser aceptado por los que te rodean, y eso nunca fue suficiente.
  • Tu crítico interior te ataca en todo lo que haces, empujándote a otros extremos para demostrar tu valía.
  • Tu cuerpo puede ser sólido, simbolizando tus defensas ante el abuso o la intrusión que experimentaste en la infancia.
  • Te resulta imposible decir que no o afirmarse. En su lugar, intentas complacer pero tiemblas de resentimiento por dentro.
  • Te quejas de tu suerte en la vida pero nunca haces nada al respecto, incluso rechazas los intentos de ayudarte.
  • Puedes sentirte atraído por las relaciones abusivas donde continúas siendo humillado y avergonzado. Soportar este dolor, y no demostrar que duele, es la forma en que los masoquistas mantienen cierto orgullo en sí mismos.
  • Te sientes atrapado en ciclos interminables de auto derrota. Es imposible disfrutar del placer sin la culpa o la vergüenza que lo acompaña. Te sientes desesperado por el futuro.
  • Siempre te sientes pesimista sobre el futuro y preocupado por los peores aspectos del pasado y el presente.
  • Te quejas, directa o indirectamente, de no ser apreciado.
  • Respondes al éxito o eventos positivos sintiéndote indigno o preocupado por no poder estar a la altura de las nuevas responsabilidades.
  • Piensas solo en tus peores características e ignoras las características positivas.
  • Saboteas tus propios objetivos.
  • Rechazas ayuda, regalos o favores para no ser una carga para los demás.
  • Repetidamente rechazas las oportunidades de recibir placer.
  • Casi siempre sacrificas tus intereses por los de los demás.
  • Permaneces en una relación en la que constantemente te exploten, abusan de ti o se aprovechan de alguna manera a pesar de las múltiples oportunidades que la vida te da para salir de esa situación.

Obtener Ayuda

Si has encontrado señales en ti o en alguien más de que se masoquista es importante buscar ayuda rápidamente pues esto es algo que se debe trata con mucho cuidado. Entre los mecanismos que existen para salir de este estado se encuentran:

Encuentra un terapeuta

La terapia puede ayudarte a comprender los patrones de tu pasado que pueden ser contraproducentes y destructivos. A través de esa conciencia de tu pasado, puedes comenzar a tomar decisiones conscientes en tu presente al darte cuenta de tus desencadenantes.

Maneja tu ansiedad

Puede ser aterrador cuando comienzas a hacer cambios en tu vida. Después de toda una vida sin correr riesgos, la ansiedad puede aparecer cuando comienzas a hacer algo por ti.

Un terapeuta puede ayudarte con estrategias para tu ansiedad, además de ofrecerte un espacio seguro donde no serás castigado por decir tu verdad.

Aborda a tu crítico interno

¿Qué quiere? ¿Cuándo se activa? ¿De quién es la voz? Comprender a tu crítico interno puede ser el primer paso para manejarlo y evitar que arruine tu vida.

Asumir la responsabilidad personal

Puedes hacerte cargo de tus emociones, sentimientos y acciones sin culpar a otras personas por ellas.

Eso incluye ponerse en contacto con tu enojo por lo que te sucedió cuando eras niño y encontrar formas constructivas de expresarlo. Nuevamente, tu terapeuta puede ayudarte a encontrar el camino.

Lamentar tu pasado

Puedes sentirte triste por el amor que nunca tuviste de tus padres en la infancia, y tal vez nunca lo tendrás. Trabajar a través de las heridas de la infancia y permitirles sanar es un trabajo increíblemente doloroso.

Pero, con el apoyo de un terapeuta, lamentar tu pasado puede liberarte para vivir la vida que siempre debiste haber vivido.

Acerca de

Dia García

Licenciada en Letras mención Historia del Arte, escritora creativa e investigadora con buena experiencia en escritura web.

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