Trastornos

Trastornos mentales que pueden ser hereditarios

Escrito por Franco Rodriguez

Descubrir si ciertos trastornos mentales pueden ser heredados es enormemente importante, por muchas razones. Por un lado, ayuda a las personas con esos trastornos a tomar decisiones informadas sobre si quieren tener hijos. Por otro lado, puede ayudar a los padres a comprender el comportamiento de sus hijos desde el principio.

Por ejemplo, ser un niño muy ansioso tiene fuertes vínculos con trastornos mentales graves más adelante en la vida, como la depresión.

Muchos trastornos mentales en realidad pueden tener una base genética, pero todavía estamos lejos de comprender todos los genes involucrados. Estos cuatro son los que tienen más investigaciones para probar su heredabilidad, pero no son los únicos.

1. Trastorno obsesivo compulsivo

La investigación sobre la naturaleza hereditaria del TOC ha existido por un tiempo, pero el estudio definitivo fue en 2000. Los investigadores observaron a los pacientes con TOC en Baltimore y Washington, y determinaron que parecía haber una conexión muy fuerte entre tener un miembro de la familia del TOC y desarrollar TOC usted mismo, generalmente a una edad temprana.

En 2010, la ciencia fue más allá: un estudio reveló los posibles cromosomas que podrían ser responsables del TOC, que, teniendo en cuenta que los impulsos incontrolables y los comportamientos compulsivos causan muchos problemas, puede proporcionar alguna esperanza para las familias.

Pero es más complicado de lo que parece. El TOC también puede ser causado por factores ambientales, y la genética no ha proporcionado todas las respuestas sobre cómo o por qué aparece.

2. Esquizofrenia

La esquizofrenia es uno de los problemas psiquiátricos más difíciles de diagnosticar y tratar, pero se cree cada vez más que tiene que haber un desequilibrio químico subyacente en el cerebro para que se desarrolle, y que el desequilibrio se puede heredar de los parientes. Los números no mienten.

Un padre con esquizofrenia le da al niño una posibilidad del 40 por ciento de desarrollarlo también, incluso si no están bajo el cuidado de los padres, y si su gemelo idéntico sufre de eso, sus posibilidades aumentan al 50 por ciento.

En 2014, hubo dos avances sobre lo que la herencia genética podría ser en realidad. No parece haber un solo “gen de esquizofrenia”. En cambio, parece ser un grupo de diferentes problemas genéticos que causan muchas enfermedades esquizofrénicas separadas.

Un estudio encontró ocho agrupamientos de genes distintos que se relacionaban con ocho tipos diferentes de esquizofrenia, mientras que otro gran estudio de 113,000 personas encontró 128 variantes genéticas diferentes relacionadas con la esquizofrenia.

3. Trastorno bipolar

El problema de la esquizofrenia se repite en el trastorno bipolar. De hecho, esos dos trastornos, más depresión, ansiedad y TOC, en realidad pueden compartir algunos factores de riesgo genéticos incrustados en lo profundo del genoma. Pero no parece ser que solo se necesita modificar un gen para descartar el trastorno bipolar. En cambio, es considerablemente más complicado.

Al igual que con la esquizofrenia, un desequilibrio químico es probablemente la clave aquí, pero una gran cantidad de factores ambientales parecen contribuir también a la aparición del trastorno bipolar. La herencia, sin embargo, parece representar un alto riesgo. Tener un gemelo con trastorno bipolar aumenta su riesgo de 89-93 por ciento.

4. Depresión

Si un pariente cercano está deprimido, es probable que también estés deprimido. La depresión es un trastorno enorme y multifacético con un componente ambiental realmente fuerte, pero su componente genético es demasiado grande para ignorarlo. El problema de un solo gen no vuelve a aparecer, pero la prevalencia de la depresión entre familiares parece apuntar a una cosa. Los genes nos están entristeciendo.

Ya en 2011, un estudio pareció identificar un cromosoma en particular que podría desencadenar un posible desarrollo de la depresión: “3p25-26”. Y alrededor del 40 por ciento de todos los pacientes que buscaron ayuda parecen ser capaces de identificar al menos a un familiar cercano con el mismo problema.

En general, sin embargo, la imagen es más complicada. Los científicos ahora piensan que la depresión grave puede manifestarse con unos pocos factores de riesgo genéticos más un montón de problemas ambientales (como estrés, dolor o trauma), pero no están seguros que un gen podría estar detrás de todo. Después de todo, las familias suelen compartir las mismas tensiones y entornos, por lo que los genes no pueden ser la única explicación de por qué la depresión se comparte en una familia.

Acerca de

Franco Rodriguez

Casi Graduado de Psicología. Seguidor de los últimos tratamientos e investigación para trastornos y desordenes.

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